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EMIRATOS ÁRABES UNIDOS REDUCE SU DEPENDENCIA DEL ESTRECHO DE ORMUZ CON NUEVO OLEODUCTO ESTRATÉGICO

Los Emiratos Árabes Unidos han dado un paso significativo en materia energética y geopolítica al consolidar una alternativa al tránsito por el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más sensibles del mundo para el comercio de hidrocarburos.

El país del Golfo ha comenzado a exportar alrededor de un millón y medio de barriles de petróleo diarios a través del oleoducto Abu Dabi–Fujairah, una infraestructura de aproximadamente 380 kilómetros de extensión que conecta los campos petroleros del interior con el puerto de Fujairah, ubicado fuera del estrecho. La obra fue desarrollada con apoyo de China y demandó una inversión cercana a los 4.200 millones de dólares.

Este corredor energético permite a los EAU evitar el paso por el estrecho de Ormuz, históricamente controlado en gran medida por Irán, lo que reduce los riesgos asociados a eventuales tensiones geopolíticas en la región. Durante años, Teherán utilizó su posición estratégica en este punto para ejercer presión sobre el flujo de crudo proveniente de los países árabes.

Gran parte del petróleo transportado por esta vía tiene como destino mercados clave en Asia, principalmente China y India, que buscan diversificar sus fuentes de suministro y reducir su dependencia de rutas potencialmente inestables.

Analistas internacionales coinciden en que la puesta en funcionamiento de esta infraestructura debilita la capacidad de influencia de Irán sobre el comercio energético regional, al tiempo que refuerza la autonomía logística de los Emiratos Árabes Unidos en un contexto de alta competencia y tensiones en el mercado global del petróleo.