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CUESTIONADO EX DIPUTADO SERÍA ARTICULADOR DE FUERZA REPUBLICANA EN CENTRAL PARA EL 2028

El anuncio que el exvicepresidente Hugo Velázquez encomendó al exdiputado Orlando Arévalo para la reorganización política de Fuerza Republicana en el departamento Central volvió a generar críticas en diversos sectores, debido a que el ex parlamentario ha sido vinculado en los chats extraídos del teléfono del fallecido diputado Eulalio "Lalo" Gomes.

La decisión de colocar a Arévalo al frente del armado político ha sido interpretada por detractores como una apuesta por figuras que arrastran un fuerte desgaste en materia de credibilidad. El exlegislador renunció a su banca tras la difusión de conversaciones que dieron origen a investigaciones sobre presuntos esquemas de tráfico de influencias y supuestas gestiones irregulares en el sistema judicial, hechos que continúan bajo investigación.

Las críticas también alcanzan a Hugo Velázquez, líder de Fuerza Republicana, cuyo nombre apareció mencionado en conversaciones atribuidas a Lalo Gomes. Velázquez negó haber recibido ofrecimientos de dinero o haber mantenido vínculos irregulares con el exdiputado, afirmando que no existen chats comprometedores con él y rechazó las acusaciones en su momento.

Para sectores de la oposición y analistas, la decisión de reconstruir Fuerza Republicana con dirigentes cuestionados transmite un mensaje contradictorio en un contexto donde la ciudadanía reclama mayor transparencia y una renovación de los liderazgos políticos. Consideran que el movimiento prioriza la recuperación de espacios de poder antes que responder a las demandas de combate a la corrupción y fortalecimiento institucional.

El retorno de Arévalo al primer plano político también pone en debate sobre la responsabilidad de los movimientos internos del Partido Colorado en la selección de sus dirigentes. Críticos sostienen que, mientras persistan las investigaciones derivadas del caso Lalo Gomes, Fuerza Republicana enfrentará dificultades para convencer a un electorado cada vez más exigente con la ética pública.

De esta manera, el nuevo armado político impulsado por Hugo Velázquez nace bajo la sombra de uno de los mayores escándalos políticos de los últimos años, un episodio que continúa generando repercusiones en la dirigencia colorada y que mantiene vigente el reclamo ciudadano de mayor transparencia y rendición de cuentas.